
INTRODUCCIÓN
Les voy a proponer examinar tres versiones: la versión estenográfica (VS), la versión de la Association lacanienne internationale (ALI) y la versión que Jacques-Alain Miller estableció para las Ediciones du Seuil (VJAM) de la sesión del 06 06 1956 del seminario “Las psicosis y las estructuras freudianas”, a fin de poner en evidencia ciertos problemas planteados por los seminarios de Jacques Lacan. Mostraremos a través de este estudio de solamente dos puntos, que este trabajo crítico no podrá ser hecho posible más que por la formación de un nuevo grupo Bourbaki ad hoc.
Adoptaremos como perspectiva general la afirmación de Lacan en el seminario Encore, VS, del 05 05 1973: “... ce que je vous énonce ne peut toujours que rester jusqu'à un certain point ouvert, ce n'est pas mon privilège, les choses chaque année restent ouvertes sur un certain nombre de points en suspens. Ça sera d'ailleurs ce sur quoi aujourd'hui j'aurai amplement à m'étendre”. Es decir, una de las particularidades de los seminarios es abrir un cierto número de puntos que permanecen en suspenso. Pero agreguemos que algunas veces estos puntos permanecen abiertos y en suspenso y otras devienen un agujero que favorecen un viraje hacia la inconsistente lógica y o discursiva. Delimitar, puntuar, hacer un mapa de estas inconsistencias permanece, para nosotros, como una cuestión fundamental en lo concerniente a los seminarios de Jacques Lacan (pero también respecto de los dichos, escritos y actos de Sigmund Freud, así como respecto al discurso psicoanalítico mismo).
I
UN ANTECEDENTE, LA ESCRITURA POR PLATON DE LA PALABRA DE SOCRATES
Creo que podemos aprender mucho de lo que llamaría la articulación Platon Socrate. Señalaré al menos cuatro puntos.
En primer lugar. Los diálogos platónicos no son obras de doctrina sino de método; ellos forman a un público al obligarlo a seguir el movimiento dialéctico del diálogo, más que a adquirir un concepto o una doctrina.
En segundo lugar. En todos los diálogos hay un cruce, una tensión entre los diálogos que Socrates mantenia en las calles, con no importa quien, y con los personajes, y la escritura que Platon hace de eso. Hay tensión entre ambos pero no anulación de uno por el otro.
En tercer lugar. La cuestión de la escritura. En el Protágoras, así también como en el Fedro, hay una afirmación fuerte sobre los problemas del texto escrito. Hay una cierta defensa del poder de la palabra. La fragilidad, la instantaneidad de la palabra, constituye al mismo tiempo, su virtud. Al evaporarse rápidamente deja detrás solamente un esqueleto que exige la reconstrucción de un camino del que no hay ya más que restos, migajas por aquí y por allá.
En cuarto lugar. La verdad en estado naciente. En algunos de los diálogos platónicos pero especialmente en El Banquete, y en el Protágoras, está acentuada la distinción entre episteme y orthodoxa. Este último es un saber verdadero, real, pero del que no podemos dar razones. Que es lo que por el contrario caracteriza a la epistheme. Pero en los diálogos nosotros podemos seguir un delicado equilibrio que marca que en ninguna ocasión es posible pasar la ortho doxa enteramente en términos de saber articulado, epistheme. Nos precipitaremos a decir que todos estos temas participan de los problemas que nos proponen los seminarios de Lacan.
Fue Alexandre koyré el primero en afirmar que los diálogos platónicos no eran de doctrina sino de método. Que en un cierto sentido, desde el punto de vista de la doctrina, desde el punto de vista del saber articulado, estos diálogos no permitían arribar a nada. Y esto se relaciona con el doble movimiento de puesta en cuestión, al mismo tiempo, del saber de Socrates y del saber del otro como primer movimiento de todos los diálogos. Es un método de hacer agujero en la arena. Es su modo de abrir la cuestión. Cuando el diálogo alcanza ese doble movimiento, Socrates se va, se reduce a silencio, hace mutis. Los puntos donde se produce esa retracción, es decir, allí donde el texto deja la cuestión abierta, son fundamentales. Hacer un mapa de estos puntos en los diálogos de Socrates es importante y necesario para nuestro trabajo. Y la cuestión por excelencia a proseguir creo que es la cuestión de la verdad y el saber. El Protágoras se abre y se cierra sobre una cuestión: ¿la verdad, la arethé, es enseñable o no? Al comienzo nos encontramos con Socrates sosteniendo la imposibilidad de enseñarla, y a Gorgias sosteniendo la posibilidad de enseñarla. La maestria del texto se ejercita en la transmisión no de una doctrina sino en el movimiento de inversión, aunque incompleta, de las posiciones del comienzo a propósito de una compleja relación entre la verdad, la arethé, y el saber, la epistheme.
En la Introducción al Protágoras, Notice, pag. 3 ed. Belles Lettres, leemos: “Este carácter totalmente socrático de la discusión, sin ninguna mezcla de platonismo...” La nota revela que el autor analiza, sopesa, tiene en cuenta, en la trama de cada uno de los diálogos la articulación Platon, Socrate.
En El Banquete la misma cosa, se trata de la interrogación de la estructura del saber. Cuando Socrates obtiene del otro, para el caso, Agathon, la confesión de su no saber “Digamos que no sabía lo que decía...” pasa la palabra a Diotima. Es lo que pasa con Gorgias en el Protágoras. Cuando el diálogo concluye él sabe solamente que no sabía como antes y Socrates otro tanto, las dos posiciones han variado. Es en esa transfrmación que reside la estructura misma del diálogo.
Diría que Lacan nos da algunas enseñanzas sobre la manera de abordar sus propios seminarios si seguimos de cerca el modo, la perspectiva desde la cual aborda la lectura e interpretación de los diálogos platónicos y no es un azar que ellos formen parte de la trama de sus seminarios desde el comienzo.
II
LA SÉANCE DEL 06 06 1956
Cuando Jacques Lacan realiza esta sesión, él ya había hecho seis seminarios, teniendo en cuenta los seminarios que había dictado en su consultorio, planteados sobre los casos clínicos de Freud: Dora, El hombre de los lobos y el hombre de las ratas y los seminarios públicos Los escritos técnicos de Freud, El moi en la teoria y en la técnica analitica y este sobre El caso Schreber. En el seminario sobre el moi Lacan definía el objeto de su trabajo: “Los resultados a los cuáles hemos arribado serán integrados casi completamente en la nueva fase en la que nosotros retomamos la teoría de Freud, que continua siendo nuestro hilo conductor: no olviden que lo que seguimos aquí es un seminario de textos”. El punto de partida de estos seminarios son entonces los textos de Freud. Pero se trata de un seminario muy particular dado que la elección de los casos de Freud se ha hecho a partir de la suposición de que en estos textos se encuentra la única posibilidad de acceso a la clínica de Freud. Y es a partir de esto que Lacan se afana en este tiempo en reabrir la posibilidad de acceso a la experiencia freudiana.
Para esto toma como punto de partida de su seminario el texto de Schreber, al que considera el texto freudiano por excelencia sobre las psicosis. Y esto no porque se preste más o menos a una interpretación freudiana sino porque este texto ES freudiano. Toma las a Memorias no como un texto teórico sino como aquello que presenta el real verdaderamente en juego en la fenomenologia de las psicosis. Considera que este texto wittgensteniamente muestra la estructura del delirio. Por ejemplo las voces: “... se puede decir que detrás de estas voces otras voces están aquí que se expresan con ciertas fórmulas sorprendentes entre las cuáles hay algunas que ya les he indicado, otras que les voy a dar hoy.” (VALI. La versión VJAM de alguna manera resume esto: “Entonces, detrás de estas voces, otras voces están aquí, las que se expresan con fórmulas sorprendentes”.
Gira alrededor de una fórmula: “ Es fehlt uns die Hauptgedanken”, “Ahora nos falta el pensamiento principal”, incluso la “Gesinnung”. A la traducción standard de Gesinnung por “sentimiento”, “disposición”, Lacan objeta que en esta ocasión podría también querer significar “convicción” o incluso “fé”. Y que en “Gesinnung se trata de algo que debemos a todo hombre de bien, incluso al más negro pecador...” “Es bien de la fé que se trata aquí, buena fé mínima que implica el hecho de que reconocemos la existencia del Otro” (VALI, p. 456). La versión VJAM: “Es bien de la fe que se trata, de la buena fe mínima implicada por el reconocimiento del otro”. De una versión a la otra hay, como mínimo, esta diferencia Autre/autre.
A este respecto es muy extraño, y muy problemático para una práctica psicoanalitica de las psicosis lo que agregará en “De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis”: “Es sobre este punto que Midas, un día legiferando sobre la indicación de un psicoanálisis se expresa en estos términos ‘es claro que un psicoanálisis no es posible más que con un sujeto para quien hay otro'. Y Midas atraviesa el puente ida y vuelta tomándolo por un terreno plano. ¿Cómo podría ser de otro modo puesto qu él no sabía que ahí estaba el punto de cruce?” Solamente que allí no hay ningún cruce porque no hay sujeto, psicótico o no en quien falte ni la dimensión del Otro o del otro ni el reconocimiento de la misma, ni la Spaltung del sujeto o el objeto a, etc, etc.
Pero continuemos, (VS pag.4) “Nosotros vamos mucho más lejos, en tal momento de sus alucinaciones donde nosotros encontramos la expresión verdaderamente muy singular: ... [i] ‘Con mi consentimiento algo debe ser'. No es la solución. No es algo extremadamente fácil de traducir. Es una palabra rara, es una palabra, diría yo, después de consultar a personas que entienden de eso, he arribado a la noción de que se trata de nada menos que de lo que he llamado la palabra de base. Es verdaderamente la clave. Es quizás algo que se aproxima a la solución. Sobre todo es la clavija última, la palabra de base...”.
Lo que daría “la solución”, falta. Entonces hay una continuación. “Si nos detenemos en estas cosas muy brevemente, les indico en qué me parece el relieve esencial, a saber, lo que yo he llamado la última vez esta migración del sentido, o este recule del sentido, esta huida del sentido sobre un plano que el sujeto es llevado a situar como un segundo plano.”.
Justo en el momento del surgimiento de “la palabra base” hay este viraje hacia esta cuestión respecto del sentido. Es que él “... tiene por naturaleza hurtarse, incluso acusarse como algo que se hurta, pero que él, sería ese sentido extremadamente pleno, un sentido del límite, y como de alguna manera aspirando por su huida, su hurtamiento y por la continuación que, si el sujeto experimenta, daría el corazón, el centro, una especie de ombligo de todo el fenómeno delirante...”. Pero justamente la idea freudiana de ombligo en cierto sentido se opone a la idea de un solo centro, de una cláve única y última.
Es decir, que en el momento de dar la palabra clave, la clave última, la palabra de base que daría el todo del fenómeno delirante desde su perspectiva, en el texto freudiano paradigmático del fenómeno delirante, Schreber, ese término justamente se evapora, se va, se deliza y Lacan con él. La cuestión misma de alguna manera se evapora en la medida en que el borramiento, el agujero, el vacío que queda en su lugar (pero que no está indicado como tal, lo que habría quizas contribuido a hacerlo remarcar para el lector) es ocupado y obturado por la predominancia de lo que sigue: el texto de Racine, Athalie, el texto de Victor Hugo, Booz endormi, y después de Saussure, Pichon y Damourette et tutti quanti. Pero la condición de tal proliferación es la desaparición de la cuestión.
Allí, justo allí donde Lacan anuncia que aplicará y hará funcionar su tesis sobre las psicosis por relación al texto freudiano por antonomasia, Schreber, aparece un agujero que amenaza ser ocultado por un conjunto de referencias que dirían el todo sobre la cuestión. Pero ¿lo dicen? Porque el problema del que se trata concierne el conjunto del fenómeno delirante. Y en lo que sigue, muchas cosas pueden comprenderse en lo concerniente a la estructura del significante pero no en lo tocante al fenómeno delirante.
Por otra parte, lo que ocupa el lugar de los tres puntos suspensivos, lo que será retomado, remarcado y amplificado en los Ecrits, y elevado a la categoria de Vorstellungsrepräsentanz del conjunto del trabajo del seminario es la cuestión de la Verwerfung de un significante primordial, principalmente el del nombre del padre o luego el de los nombres del padre.
Pero creo que con ello la particularidad del abordaje de Lacan de las psicosis se pierde y no será retomado ni destacado en el texto de 1966 “D'une question préliminaire à tout traitement possible de la psychose”, lo que contribuirá a extraviar al público de Lacan al respecto.
En este Escrito él anuncia triunfal que la aplicación de su tesis sobre las psicosis pasa por ... la relación entre la estructura del significante y la operación de Verwerfung de un significante primordial.
Esto permitirá completar una tríada Verleugnung, Verneinung y Verwerfung que terminará siendo propuesta en el sentido de tres mecanismos supuestamente específicos de los tres cuadros en los que una psicopatologia psicoanalítica pretenderá encuadrar el todo de la clínica psicoanalítica. Mientras que la clínica freudiana ha sido contemporánea del tiempo de una cierta proliferación clínica. Tiempos en los que el psicoanáliis aún estaba lejos de la pretención loca de reducción de una inagotable variedad clínica a la pobreza franciscana de tres cuadros donde todo debe distribuirse.
De todas maneras, Lacan remarca que el fenómeno tiene dos vertientes una concierne a la estructura del significante y la otra al sentido. Sobre este punto él produce algo que engloba las dos dimensiones.
Del lado del sentido habría una “... migración del sentido, recule del sentido o hurtamiento de sentido sobre un plano que el sujeto es llevado a situar como un segundo plano”.
Pero por otro lado habría “... dos modos, dos estilos, dos alcances alucinatorios en tanto que ella concierne al sujeto, ese estilo por otra parte problemático, esta suerte de escanción, de interrupción que juega sobre la propiedad del significante como tal”.
El sentido, que por naturaleza tiende a señalarse incluso como algo que se hurta per que al mismo tiempo es un sentido extremadamente pleno, un sentido del límite “... y como de alguna manera aspirando por medio de su huida, su hurtamiento y que la prosecución que, si el sujeto experimente, daría el corazón, el centro, una especie de ombligo”.
Tenemos entonces una descripción del fenómeno delirante que se encarna verdaderamente en el movimiento mismo del seminario. Es necesario seguirlo en todos sus detalles y dimensiones.
En la (VS): “... el estilo apuntado, alucinatorio, en tanto que concierne al sujeto, ese estilo por otra parte problemático, esta especie de escanción, de interrupción que juega sobre la propiedad del significante como tal, es una especie de forma,implícita en el texto de la interrogación que el sujeto sufre de algún modo en el sentido más pleno del término”.
En ese punto Lacan se vuelve sobre su público y le demanda: “En lo concerniente a esta decripción fenomenológica, ella no tiene otra cosa, intenten de extraer de eso algo, el máximo”.
¿De qué se trata? De extraer de la descripción “una explicación”, “de encontrar un mecanismo”.
Podemos ver que de alguna manera, la descripción fenomenológica se pliega sobre el objeto, hay aquí una aspiración que se efectua sobre el sujeto pero al mismo tiempo se ejerce sobre el movimiento del seminario, justamente donde se produce un pliegue de una cosa sobre la otra, acá donde hay fusión del saber y el objeto, aparece una operación psicopatológica que debemos disolver si queremos relanzar la práctica psicoanalítica con las psicosis.
Debemos aprender de estos movimientos. El trabajo crítico sobre los seminarios debe hacer lugar a las idas y vueltas de los seminarios, debe permitir ese juego que alberga la posibilidad de cambios de las interpretaciones, de las teorizaciones. Nuestra referencia podrían ser los casos de Freud. Ellos permiten particularmente esas idas y vueltas que creo los seminarios de Lacan deben permitir también. Deben primordialmente conservar esas marcas que permiten las diferentes posibilidades de pensar y practicar las cuestiones sobre las cuáles ellos versan y sobre las cuáles abren.
III
Las estructuras freudianas de las psicosis
En “De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis” Lacan afirma que una cierta insistencia sobre ir más allá de Freud, es decir sobre el tratamiento de las psicosis en este preciso momento “... es tan estúpido como echar los bofes en los remos cuando el navío está clavado en la arena”. Para Lacan este era precisamente el estado de cosas con respecto del paso de Freud, es lo que lo decide a abordar la práctica de estos seminarios. En el caso de las psicosis él parte de una suposición: “Un medio siglo de freudismo aplicado a la psicosis deja el problema aún a repensar, dicho de otro modo en el statu quo ante”. ¿Pero cuál es la situación hoy con la práctica psicoanalítica sobre las psicosis, despues de cien años de freudismo y cincuenta años de lacanismo? Constatamos que estamos de nuevo con el navio encallado en la arena. Si queremos reabrir el problema debemos recorrer de nuevo la cadena Lacan Freud. Es lo que me propongo hacer trabajando sobre este seminario de Lacan. Afirmo que la nueva detención en la práctica analítica de las psicosis está ligada al estado en el cual ha dejado las cosas este seminario que nos proponemos considerar como la última de las tentativas de Lacan por hacer avanzar las cosas un paso. Sin olvidar que jamas las retomará en su conjunto, salvo en algunos puntos de detalle. Veamos “De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis”. En primer lugar Schreber está planteado como algo “... a proponer para introducirse en la fenomenologia de la psicosis...” Es este quien le ha suministrado la base “...de un análisis de estructura ... en nuestro seminario del año 1955-1956 sobre las estructuras freudianas de las psicosis...”. ¿Pero qué quiere decir la expresión “las estructuras freudianas de las psicosis” ¿Es que alguien ha dicho algo por relación a estas estructuras? ¿O ha escrito sobre los que ellas quieren decir? Esto no sólo no intervendrá ni en el título de la versión du Seuil sino que quizas peor, no forma parte ni de las preocupaciones ni de los desarrollos de los que practican psicoanalíticamente las psicosis.
Mientras que este podría ser uno de los puntos centrales si nosotros leemos allí el designio de Lacan de buscar de dar las razones del paso que viene de hacer, es decir, podría ser una explicción del misterio por el cual su práctica psiquiátrica de la paranoia lo ha conducido a Freud. A partir de aquí él lo atribuirá a la existencia de “las estructuras freudianas de las psicosis”. Es evidente que el Ecrit correspondiente ha jugado un rol fundamental en la desviacion de la cuestión de “las estructuras freudianas de las psicosis” y su substitución por la cuestión de la Verwerfung del/los significante/s primordial/es.
Hacer surgir esta cuestión, tal problema, en toda su dimensión será a lo que quiero consagrarme aquí, intentando contribuir desde acá al trabajo crítico a efectuar sobre los seminarios de Lacan.
El análisis del malentendido que constituye la Verwerfung en el abordaje de las psicosis lo hemos abordado ya en un artículo de POUBELLICATION nº 12 “Verwerfung, malentendido Lacan Freud sobre las psicosis”.
A pesar de la desviación que induce su Escrito, en este texto nosotros podemos aprender del modo en el que Lacan plantea las cosas, pag. 536: “La relación entre el significante y el sujeto ... se encuentra ... en el aspecto de los fenómenos si, viniendo de la experiencia de Freud, uno sabe el punto al que ella conduce”. Es decir, la condición de eso es que viniendo de la experiencia de Freud uno sepa adonde conduce. Luego, la perspectiva general pasa por saber adonde conduce la experiencia de Freud.
Pero para saberlo debemos poner en claro qué quiere decir la experiencia de Freud y establecer la relación entre esta experiencia y la práctica de Lacan al respecto.
En primer término Lacan habla de la degradación del psicoanálisis. La consecuencia: no se comprende ya lo que quiere decir la experiencia freudiana. Por otra parte ella ha sido desplazada por ciertas preocupaciones de los psicoanalistas de hoy, el moi, las relaciones de objeto, el aquí y ahora de la transferencia, etc, etc.
Tal degradación está tambièn causada por la particular relación de esta praxis con una verdad en estado naciente. Una verdad que rompe sus lazos con el saber que sin embargo ella engendra. Cuando este saber se vuelve independiente de la verdad que sin embargo lo causa, los extravíos comienzan. Y Lacan piensa que era esto lo que había ocurrido con el psicoanálisis. La via abierta por Freud se había cerrado de nuevo y el punto de acceso escogido por Lacan era, según él, la única clínica existente: los casos de Freud. Mientras que nosotros no hagamos algo con la experiencia de Freud no habrá otra clínica que ella, no podremos hablar de otra clínica.
La reducción del psicoanálisis a una técnica es paralela al hecho de que hemos perdido el ancla, la perspectica sobre la cuestión. Es decir, el psicoanálisis se ha degradado en una técnica porque no se comprende ya cómo leer Freud. Uno de los problemas de la escritura de la palabra de Lacan, esto es de sus seminarios, pasa por la falta de la perspectiva desde donde Lacan entendia leer a Freud. Es a partir de esto que la articulación Lacan Freud deviene fundamental.
En el caso del seminario del que nos ocupamos Las psicosis y las estructuras freudianas, poner a prueba el trabajo crítico pasa por el hecho de interrogar si las versiones que circulan conducen o descaminan de la afirmación sobre la existencia de estructuras freudianas de las psicosis.
Creo que es un hecho reconocido por todos que el Escrito Lacan desplaza esta cuestión fundamental. Podemos considerar la relación entre los Ecrits y los seminarios alrededor de este tipo de desplazamientos.
Yo distinguiría mi posición de la que enunciado en 1985 por Jacques-Alain Miller en la página 33 de una Plaqueta: “...yo considero que la guía de la lectura de Lacan son sus escritos” y luego, en la pag. 34 “ [los seminarios] sin el centro del Lacan escrito, creo que es una vía peligrosa y quizas vana”.
Por el contrario nosotros afirmamos que muchas vías, y en algunos casos fundamentales, que Lacan desarrolla en los seminarios, no son retomadas en sus puntos principales en los escritos, como es el caso de la cuestión de la que hablamos en este seminario que analizamos en detalle
En el recentramiento necesario de la transmisión de los seminarios de Lacan lo que llamaremos “la articulación Lacan Freud”es fundamental, especialmente para el trabajo sobre los seminarios. Nuestra posición: Lacan, lector de Freud. Lacan ha escogido hacer que su voz sea el resonador de la experiencia freudiana, que su voz contribuya a hacer resonar, a reabrir la posibilidad de practicar tal experiencia. El se somete a la alienación que supone el hecho de pasar por el desfiladero de los significantes del Otro, en la ocurrencia Freud. Lacan concibe así la posibilidad de su propia entrada, en el hecho de reabrir la posibilidad de acceso a esta experiencia. Lacan es el nombre de una práctica de lectura de Freud. La posibilidad de su actualidad reside completamente en el hecho de encontrar y hacer visible, legible, el discurso freudiano. En el hecho de lograr encontrar “su lógica”, “su matemática”. Esto es lo que significa para nosotros la articulación Lacan / Freud en términos de repetición; no de freudo-lacanismo, no desplazamiento de Freud. No hay Lacan sin Freud.
Y los puntos donde nosotros encontramos derrapes, como en el caso particular de las psicosis, nos obligan a recorrer de nuevo los dichos, los escritos y los actos de Lacan y de Freud, y otros también, si queremos modificar lo que obtura la práctica psicoanalítica de las psicosis.
El cierre del psicoanálisis no está solamente causado por los problemas provocados por el modo de recepción y escucha de la experiencia de Freud. Contribuye a ello el hecho de que no es posible “poner en el claro” el discurso y la práctica analítica por mucho tiempo. Al evaporarse llaman a una nueva reapertura y con ella a nuevas derivas. Es la materia misma de esta verdad que habita la práctica analítica lo que es como un relámpago, como decía Shakespeare:
....momentary as a sound. Momentánea como un eco
Swift as a shadow, short as any dream Fugaz como una sombra, breve como todo sueño
Brief as the lighting in the colling night rápida como un relámpago en noche obscura
That, in a spleen, unfolds heaven and Earth que bruscamente ilumina cielo y tierra
And ere a man hath power to say “behold!” Y antes que el hombre diga Mira!
The jaw of darkness do devour it up; las tinieblas la devoran con sus fauces
So quick bright thing come to confusion [ii]. Así de rápido las cosas brillantes viran hacia la confusión.
Resumen, Abstract
Apertura e inconsistencias en los seminarios de Jacques Lacan
La escritura de una palabra
Se trata de plantear el problema de los seminarios de Lacan en términos de los problemas de la escritura de una palabra. Un antecedente que podría ser útil: la escritura por Platon de los diálogos de Socrates. Es aquí que cobra importancia la observación de quien establece el Protágoras para la edición francesa de Belles Lettres sobre el balance existente en él entre teoría platónica y diálogo socrático. Esta cuestión podría ser abordada también en Lacan en términos del juego entre Escritos y seminarios.Es muy claro que algunas cuestiones fundamentales concernientes a los seminarios no son retomadas por los Escritos. Y en el caso al que nos consagraremos son desviadas hacia otras direcciones. Es lo que le sucede a “las estructuras freudianas de las psicosis” por relación a la Verwerfung de un signifiante primordial.
I
Un antecedente griego.
Una posible relación de nuestros problemas con los que surgen de la escritura por Platon de los diálogos de Socrates. Especialmente a propósito del problema de la relación verdad, areté, saber, episthe,e, verdad naciente y saber, ortho doxa y epistheme.
II
Sesión del 06 06 1956
Análisis de esta sesión del seminario Las estructuras freudianas de las psicosis. Los puntos abiertos, las inconsistencias, los puntos fuertes, incluso su degradación.
III
Las estructuras freudianas de las psicosis
La escritura de una palabra. Relación Ecrits, seminarios. Lo que causa los seminarios: intentar seguir el paso de Freud reabriendo la experiencia la que dio lugar. Las estructuras que supone. La degradaciónen una técnica por la falta de la perspectiva desde donde Lacan nos propone leer a Freud.
Nosotros subrayamos y ponemos en negrita los puntos suspensivos.
A midsummer night's dream, Act One, page 220. Complete Works of W.Shakespeare, HarperCollinsPublishers.
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