Lo que ha faltado a este encuentro para estar a la
altura de nuestras expectativas.
Henos aquí a 15 días de haber dejado la sala donde
tenía lugar el encuentro y ya he recibido cierto
número de comentarios que habría deseado ver aparecer
sobre el Forum [del sitio Oedipe]. Se me ha preguntado
por mi impresión. Hela aquí en pocas palabras.
Este Coloquio, lo había dicho, tenía por objeto
permitir un intercambio directo entre los
psicoanalistas lacaneanos respecto de la polémica que
dura hace treinta años alrededor de la publicación de
los seminarios de Lacan. La preparación de este
coloquio fue suficientemente larga como para que
muchos intercambios tuviesen lugar durante ese lapso
de tiempo. Ese es uno de los aspectos positivos,
quizas el más importante, pero no el único.
Desde el final de la intervención de Jean Allouch, que
planteó numerosas cuestiones que quedaron en suspenso,
un diálogo se instauró entre Danièle Arnoux y
Jacques-Alain Miller. Se trataba de explicarse sobre
la cuestión “Stécriture” y sus consecuencias
judiciales. Danièle Arnoux tomó la palabra para decir
que lo que le había chocado no eran las consecuencias
judiciales de las que el grupo había sido objeto a
consecuencia de la publicación de su trabajo crítico
concerniente el seminario “La transferencia” sino el
hecho de que sus observaciones no hayan sido tomadas
en cuenta en ocasión de la publicación du Seuil.
Jacques-Alain Miller respondió que sobre la cuestión
él ya se había explicado en privado con las personas
concernidas. Indicó que en el fondo no había tomado en
cuenta el documento en cuestión, siguiendo un método
que él había definido de acuerdo con Lacan. Un paso se
ha franqueado hoy, parece, que autoriza de su parte a
una aproximación diferente a partir del momento en que
sin derogar los fundamentos del establecimiento
deseado por Lacan de su seminario, parece cada vez más
difícil para cualquiera ignorar los trabajos de los
analistas que han trabajado esta cuestión cada uno por
su parte.
Después de este intercambio y en transcurso de los
debates, numerosos puntos han sido abordados y
debatidos con provecho para los participantes, el
ambiente más bien distendido, salvo en ciertos
momentos muy breves, favoreció el encuentro.
El coloquio ha puesto así en evidencia el hecho de que
cierto número de cartels prosiguen una transcripción
sin fines de publicación sino solo de enseñanza. Que
la cuestión desborda largamente nuestras fronteras.
Hemos visto igualmente en acción a aquellos a los que
la lógica de los nudos no disgusta, explicarse sobre
el asunto.
Se podrá leer muy pronto las contribuciones de cada
uno. No me corresponde aquí distribuir premios. Cada
uno retendrá que lo que menos que puede decirse es que
todas las intervenciones fueron de calidad invitando
al debate y a la reflexión.
Sobre la mesa de librería organizada por “La terrasse
de Gutemberg” no figuraban los seminarios establecidos
por ALI, esta sostuvo que no los vendía más que a sus
miembros y que entonces no podía derogar esta regla.
Pero se podían encontrar otras obras de las cuáles
algunas son muy críticas respecto de Jacques-Alain
Miller, quien por otra parte ha subrayado el
“canardage” el “fuego cruzado” del que ha sido objeto
después de la muerte de Lacan. Las consignas de no
apartar ningún material fueron seguidas al pie de la
letra por Michèle Ferradou con la ayuda de
Marie-Claude Labadie.
Para finalizar quisiera insistir sobre dos puntos que
a mi entender marcan el límite de la empresa
El primero fue manifiesto desde antes de la apertura
del coloquio. Lejos de reunir a los jóvenes, la sala
estaba largamente compuesta por gente grande de los
cuáles había un buen número de miembros de la difunta
École Freudienne de Paris. El precio de la entrada no
podía ser la explicación, ya que había sido escogido
precisamente para permitir acceder a aquellos que
habitualmente no tienen los medios financieros para
hacerlo. Esto me lleva a pensar que es urgente
plantear la cuestión de la transmisisón del
pensamiento de Lacan de otra manera.
Yo he indicado que el sitio Oedipe era un modo
privilegiado para defender o no el psicoanálisis
lacaneano y que la cuestión de su expresión conjunta,
la cuestión de su transmisión, la cuestión de las
respuestas propuestas por el psicoanálisis a los
problemas de hoy eran mi preocupación principal lejos
de las polémicas y los enfrentamientos entre clanes.
La situación actual impone el fin de los conflictos y
el retorno al debate. En lo que concierne a la
enseñanza de Lacan me parece que se podría concebir un
encuentro de fin de semana juntando alredor de un
seminario a analistas provenientes de diversas
asociaciones y confrontando sus puntos de vista de
manera abierta a la preguntas de la sala, como fue el
caso en ocasión del coloquio. Quizas entonces habría
una chance de ver venir a los jóvenes.
El segundo punto de falla fue el rehusamiento de
Jacques-Alain Miller de acceder a mi demanda de dar el
título del seminario que piensa poner en circulación
después de “de un Autre à l'autre” a fin de permitir a
cada uno a prenderse en el trabajo y no solamente a
algunos happy few. Rehusando a esta oferta, él ha,
espero que provisoriamente, puesto un punto de
suspensión al proceso de diálogo que yo hubiese
deseado sostener.
En fin, para terminar, les debo la transparencia en
cuanto a las finanzas. Las inscripciones han permitido
pagar la sala, las personas que han recibido a los
particpantes, los ágapes de la noche destinados a los
intervinientes, los documentos que han sido
distribuidos. Resta, a pesar de haber sido una tarifa
muy modesta, un poco de dinero que servirá para darle
una remodelación al sitio Oedipe si encuentro las
personas competentes para hacer una puesta al dia del
mismo.
He aquí por mi parte un primer balance. Aguardo con
expectativa el vuestro.
Laurent Le Vaguerèse.
![[Oedipe.org]](http://www.oedipe.org/img/oe.gif)





